Hoy fue un día especial...
Hoy, me regalé una rosa
una corbata y una esperanza.
Hice una cita conmigo
y llevé un pañuelo rojo
para conocerme a mí mismo.
Puse una piedrita en mis zapatos
para sentir los pasos que me llevan
sin preguntar… a dónde quiero ir.
Saludé a todo el mundo que pasaba,
me robé algunas miradas
que con asombro saludaban,
eran todos tan parecidos a mí...
Recogí en las veredas las conversaciones
que la gente apurada perdía en su marcha
y las guardé para pintarlas de esperanza.
Me acosté cara al cielo en una plaza
para ver el firmamento por mí mismo
y saber que hay horizontes no recorridos.
Realicé una cordura,
para que la locura no esté sola con su desvarío
y compensar la vida en un trueque de colores.
Hoy me compré la tarde…
con mi tarjeta de ilusiones encontradas.
Escondí el sol para que nadie lo llevara,
esparcí en una mirada los arreboles
como una alfombra para que pisara la noche.
Hoy vinieron mis amigas…
la noche, la luna, soledad, melancolía
y una multitud de estrellas.
Conversamos de las locuras de ellas
y comentamos mis sueños, mis amores.
Hoy me miré al espejo… me sonreí
y levantando mi mano me dí una caricia
que hace tanto tiempo, no sentía.
Me acosté en la cama, me tapé a mí mismo
cerré mis ojos y llamé a los sueños
para que pasaran la noche conmigo.
Hoy fue un día especial…
fue un gusto haber estado conmigo.
una corbata y una esperanza.
Hice una cita conmigo
y llevé un pañuelo rojo
para conocerme a mí mismo.
Puse una piedrita en mis zapatos
para sentir los pasos que me llevan
sin preguntar… a dónde quiero ir.
Saludé a todo el mundo que pasaba,
me robé algunas miradas
que con asombro saludaban,
eran todos tan parecidos a mí...
Recogí en las veredas las conversaciones
que la gente apurada perdía en su marcha
y las guardé para pintarlas de esperanza.
Me acosté cara al cielo en una plaza
para ver el firmamento por mí mismo
y saber que hay horizontes no recorridos.
Realicé una cordura,
para que la locura no esté sola con su desvarío
y compensar la vida en un trueque de colores.
Hoy me compré la tarde…
con mi tarjeta de ilusiones encontradas.
Escondí el sol para que nadie lo llevara,
esparcí en una mirada los arreboles
como una alfombra para que pisara la noche.
Hoy vinieron mis amigas…
la noche, la luna, soledad, melancolía
y una multitud de estrellas.
Conversamos de las locuras de ellas
y comentamos mis sueños, mis amores.
Hoy me miré al espejo… me sonreí
y levantando mi mano me dí una caricia
que hace tanto tiempo, no sentía.
Me acosté en la cama, me tapé a mí mismo
cerré mis ojos y llamé a los sueños
para que pasaran la noche conmigo.
Hoy fue un día especial…
fue un gusto haber estado conmigo.

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