Saturday, April 29, 2006

Hoy hablé con Dios...

Me dijeron que en su casa él podía hablar conmigo.
Que tenía dirección, sucursales y unos amigos.
Pero sin la credencial es difícil la entrevista.
Apelé a mi condición de pecador, de perdido.
Se apiadaron los amigos y me dieron una audiencia
en una casa muy alta, con torres y unas campanas.
Cuán grande fue mi sorpresa, cuando entré y te vi colgado!
con las manos horadadas, traspasado en un lado,
coronado con espinas y oficiando de costado.
Tengo la leve impresión que Nietzsche te vio primero
colgado de este madero y difundió la noticia
“Dios ha muerto”, “Dios ha muerto”...
Miré por un momento y dije: - No estás muerto,
te tienen allí colgado para que no vayas afuera
con las Marías Magdalenas, publicanos, pecadores
y no gastes los millones en dar de comer a los pobres.
Qué lío tú armaría en Walt Street, su mercado
y te digo que con látigo es difícil de arreglar.
Tendrías que devaluar las mesas de los cambistas,
desviar algunas divisas a los pobres africanos
y dejar un lunes negro con todos esos reclamos.
Pero te quiero advertir que allí no podrás entrar,
primero hay que sacar la visa de visitante.
Sos pobre, desempleado, no tenés cuenta en el banco,
Ni avales inmobiliarios, lo siento... no calificas.
Si quieres, por el desierto, puedes entrar por tu cuenta
e intentar sobrevivir sin papeles ni tarjetas.
Si querés podés quedarte por estos lados, Señor
aquí somos un montón de pobres del tercer mundo.
Puedes pasar las fronteras y decir que eres hispano,
podés venir muy temprano o tarde, cuándo te guste.
Si te para algún gendarme, saca un pez de la laguna,
sin moneda, por supuesto, con eso pagas impuestos
de los tuyos y de los nuestros.
Señor... creo que no te conviene bajar de este madero
Quizás si te ven afuera te colgarían de nuevo.
La libertad de expresión está un poco restringida
y para colmo todavía, algunos ya la han comprado
si viajás a contramano de seguro te liquidan.
Perdón, Señor se hace tarde, me quedan pocos inviernos
gracias por la atención y tu tiempo que es eterno!
Sabes tengo la sensación que tú no estás aquí dentro.
Ni colgado de un madero, ni encerrado en un convento.
Tengo la leve impresión que estás visitando cárceles,
con los pobres, en los ranchos, sanando en los hospitales,
consolando al desahuciado, asistiendo en la cruz roja.
En Burundi, en Angola, en Guinea o Mozambique...
Qué ingenuo que fui Señor ... ¡siempre estuviste conmigo!

Friday, April 28, 2006

Hoy fue un día especial...

Hoy, me regalé una rosa
una corbata y una esperanza.
Hice una cita conmigo
y llevé un pañuelo rojo
para conocerme a mí mismo.
Puse una piedrita en mis zapatos
para sentir los pasos que me llevan
sin preguntar… a dónde quiero ir.
Saludé a todo el mundo que pasaba,
me robé algunas miradas
que con asombro saludaban,
eran todos tan parecidos a mí...
Recogí en las veredas las conversaciones
que la gente apurada perdía en su marcha
y las guardé para pintarlas de esperanza.
Me acosté cara al cielo en una plaza
para ver el firmamento por mí mismo
y saber que hay horizontes no recorridos.
Realicé una cordura,
para que la locura no esté sola con su desvarío
y compensar la vida en un trueque de colores.
Hoy me compré la tarde…
con mi tarjeta de ilusiones encontradas.
Escondí el sol para que nadie lo llevara,
esparcí en una mirada los arreboles
como una alfombra para que pisara la noche.
Hoy vinieron mis amigas…
la noche, la luna, soledad, melancolía
y una multitud de estrellas.
Conversamos de las locuras de ellas
y comentamos mis sueños, mis amores.
Hoy me miré al espejo… me sonreí
y levantando mi mano me dí una caricia
que hace tanto tiempo, no sentía.
Me acosté en la cama, me tapé a mí mismo
cerré mis ojos y llamé a los sueños
para que pasaran la noche conmigo.
Hoy fue un día especial…
fue un gusto haber estado conmigo.

Thursday, April 20, 2006

Un café

Un café, una mirada en un recuerdo
Entre murmullo rondan voces encontradas.
Un cigarrillo…duerme en silencio
Entre cenizas, en un humo de misterio.

La llovizna percutiendo sobre un vidrio
Empañando las tenues luces vagabundas
Se desliza suavemente en mi mirada
Una lágrima empañando las penumbras.

Voces y risas se roban mi silencio
En el brillo de los ojos encontrados
El reloj mira…el tiempo pasa
Reteniendo entre sus brazos la esperanza.

Oigo el eco de los pasos que se alejan
Un silencio va absorbiendo cada copa
Callan las voces…y no has llegado
Se fue la noche donde siempre te he esperado.

Saturday, April 15, 2006

Mi dulce amor...rosa de otoño

Sabor de abril...brisa serena,
con aroma de jazmines en el aire
Te recuestas en un pétalo que abre
tus amores, la ternura de una tarde.

Suave luz... rincón de amores
En la tierna y melancólica mirada
Que se posa cual paloma en su morada
Arrullando mis dolores con tus alas.

Sabor a miel...dulce suspiro
Es tu vientre que se abre hacia la vida
Recogiendo en su surco la semilla
Que germina, que procrea y da la vida.

Color azul...cielo en tus ojos
Un raudal de ternura desbordada
Invitándome en la noche cuando callas
A embriagarme en la luz de tu mirada.

Mi dulce amor...rosa de otoño
Dame un sueño que cobije la esperanza
Una hoja de este otoño que traspasa
Una tarde, una noche...dame el alba.

Friday, April 14, 2006

Gorrión de Abril

Dulce bribón de tardes compartidas,
Ladrón de sueños, de cuentos heredados.
Descalza el alma te vas a cualquier lado,
Con la mirada abrazada al horizonte.

Con las manos en bolsillos transparentes,
Con la moneda de la suerte hecha jirones.
Una sonrisa a cara o seca cae en tu frente,
Como un oráculo inclinado a tus razones.

Juglar de cuentos, con tu rueda de la suerte,
Como alquimista transformando los temores.
Si sopla el viento, tú caminas de costado,
Si hace frío siempre emigras a otro lado.

Con la mirada entregada a la esperanza,
Acunas sueños dando gotas de ilusiones.
Gorrión de abril, me regalas una tarde,
Mientras mi sol, se reclina en tu horizonte.